La danza y el movimiento

La Danza – El Movimiento

“Qué bueno fue poder encontrar la danza en el movimiento, en todos los movimientos , en el día a día, en cada detalle. Porque entonces de esa manera, ya no importaría mi edad, mi estado físico, mis posibilidades económicas, mi ego herido o recompuesto, la danza estaría allí, dispuesta en la totalidad del tiempo, para que yo la tome, y la siga haciendo vivir en mí”.

 

¿Cómo abarcar la complejidad de lo infinito?
La poesía me resulta una gran red, en la que puedo alimentar la ilusión, la esperanza de captar lo incapturable del sentir, más lo mágico sigue siendo que haya cosas que no tienen margen, y eso las hace infinitas, y excitantes.
Asi siento a la danza, al movimiento. A la vida en su máximo esplendor.
La danza ha traspasado mi vida por todos los niveles, mucho más allá del meramente técnico, exigente, competitivo, narcisista.
Comprendí la danza, no cuando la técnica me salvo de lesiones, o me hizo sentir “más bonita”, sino cuando todo mi cuerpo por breves instantes comenzaba a sentirse un canal de conexión de energía divina.Comprendí la danza, cuando la encontré en mis pulmones, y pude sentir el desvanecimiento de mis tensiones, cuando hallé más espacios entre mis huesos, cuando medité en movimiento.Por ahí el camino es a la inversa, de adentro hacia afuera. Ser consciente del cuerpo, es habilitarnos el sentir, es tocarnos, escucharnos y movernos con todo eso.

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